Hormigas, castas y división del trabajo

Hace un rato leí un artículo sobre hormigas y me quedé pensando en una idea que aparecía de pasada: la coordinación sin centro. La curiosidad pudo más que yo y terminé buscando algo más. Así he llegado a un capítulo de Fernando Fernández sobre la biología social de las hormigas.

Hay una imagen que se me quedó grabada. Solemos imaginar una colonia como una multitud indistinguible: miles de individuos moviéndose sin parar, como una masa uniforme. Pero al mirar más de cerca aparece otra cosa. No todas las hormigas parecen vivir la colonia de la misma manera.

Fernández explica que existen castas distintas: reina, machos y obreras. No serían individuos intercambiables, sino partes de una organización basada en la diferenciación. Lo que más me interesa no es solo la existencia de castas, sino la división del trabajo que hacen posible.

Unas realizan unas tareas; otras, funciones diferentes. Y, sin embargo, el resultado parece ser una colonia que actúa como una unidad. No porque alguien esté dando órdenes constantemente, sino porque cada parte contribuye a un funcionamiento colectivo.

No creo que las hormigas expliquen la sociedad humana. Pero ayudan a formular una pregunta: ¿cuánta organización puede surgir cuando las funciones están distribuidas y nadie parece dirigirlo todo desde arriba?

Fuente: Fernando Fernández, “Breve introducción a la biología social de las hormigas”, en Introducción a las hormigas de la región Neotropical, Instituto Humboldt, 2003.

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