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Mostrando las entradas etiquetadas como Lecturas

Cuando la cooperación se inclina

 No toda jerarquía empieza con un jefe. A veces la imaginamos demasiado tarde: cuando ya hay cargo, mando o institución visible. Pero quizá una parte del poder empieza antes, en un terreno más bajo y más difícil de ver: una interacción repetida, una diferencia mínima, una coordinación que se inclina siempre hacia el mismo lado. Esa es la intuición más sugerente del artículo de Shanshan Mao y Peter Tino, From Cooperation to Hierarchy . El trabajo no es una investigación histórica directa ni pretende explicar por sí solo el origen del poder. Es un modelo de sistemas multiagente: una simulación formal que intenta observar bajo qué condiciones puede surgir una jerarquía estable en una población descentralizada, cooperativa y sin líderes predefinidos. La pregunta que deja abierta es sobria y útil: ¿puede la cooperación producir asimetría? ¿Puede un sistema sin jefe generar, a través de interacciones repetidas, una dirección estable de la influencia? ¿Puede la jerarquía aparecer antes ...

La técnica también hace sociedad

 Leía un artículo sobre tecnología prehistórica esperando encontrar objetos y procedimientos, pero lo que apareció fue otra cosa: no tanto las cosas hechas como quienes las hicieron; no tanto los resultados como la trama de aprendizajes, correcciones y repeticiones que los sostienen. Una técnica, vista de cerca, deja de ser solo un modo de fabricar algo y se convierte en una forma de estar con otros, en una continuidad de gestos que no pertenecen del todo a nadie y que pasan de unos cuerpos a otros como memoria viva. Miramos los objetos como si fueran autónomos y olvidamos la escena que los hizo posibles: la torpeza inicial, la paciencia, la mirada que corrige, la exclusión de quien no pudo aprender y la decisión —explícita o no— de quién transmite y quién guarda. Los autores lo resumen así: «materiales, técnicas y personas se organizan en códigos socialmente construidos». La frase cambia la mirada porque la materia deja de ser neutra, la técnica deja de parecer universal y cada el...

El saludo como primera institución

Hay gestos que hacemos todos los días sin pensar en ellos. Decimos hola, damos la mano, inclinamos la cabeza, sonreímos apenas. Pasan tan deprisa que parecen no significar nada. Pero quizá en esos gestos pequeños se conserve una parte muy antigua de la vida común: la necesidad de acercarse al otro sin convertir el encuentro en amenaza. Por eso me interesa Amor y odio , de Irenäus Eibl-Eibesfeldt. No es un libro de historia política, ni una teoría del Estado, ni un tratado sobre las instituciones. Es una obra de etología humana, escrita desde un horizonte intelectual muy concreto, con categorías que hoy conviene leer con cautela. Pero precisamente por eso resulta sugerente: porque desplaza la mirada hacia una zona anterior a la política formal, allí donde la vida común todavía no aparece como ley, administración o gobierno, sino como encuentro entre cuerpos capaces de acercarse, reconocerse, temerse o dañarse. El título ya contiene una tensión entera: Amor y odio . No como dos sentimien...

Hormigas, castas y división del trabajo

Hace un rato leí un artículo sobre hormigas y me quedé pensando en una idea que aparecía de pasada: la coordinación sin centro. La curiosidad pudo más que yo y terminé buscando algo más. Así he llegado a un capítulo de Fernando Fernández sobre la biología social de las hormigas. Hay una imagen que se me quedó grabada. Solemos imaginar una colonia como una multitud indistinguible: miles de individuos moviéndose sin parar, como una masa uniforme. Pero al mirar más de cerca aparece otra cosa. No todas las hormigas parecen vivir la colonia de la misma manera. Fernández explica que existen castas distintas: reina, machos y obreras. No serían individuos intercambiables, sino partes de una organización basada en la diferenciación. Lo que más me interesa no es solo la existencia de castas, sino la división del trabajo que hacen posible. Unas realizan unas tareas; otras, funciones diferentes. Y, sin embargo, el resultado parece ser una colonia que actúa como una unidad. No porque alguien esté d...