El Estado acaba de llegar: una cronología mínima del tiempo profundo
¿Crees que el Estado es un fenómeno humano muy antiguo? Puede que lo parezca. Vivimos entre documentos, fronteras, escuelas, impuestos, leyes, registros, permisos y calendarios administrativos. Nacemos inscritos, crecemos identificados, viajamos autorizados, trabajamos regulados y morimos dejando papeles. Pero basta cambiar un poco la escala para que esa impresión se vuelva extraña. El Estado parece antiguo porque nuestra vida transcurre dentro de él. Sin embargo, si miramos desde el tiempo profundo, su aparición es casi reciente. Antes de los reyes, de los funcionarios, de las leyes escritas y de las ciudades amuralladas hubo una inmensidad de tiempo sin Estado. Y antes incluso de cualquier ser humano capaz de imaginarlo, hubo universo, estrellas, galaxias, planetas, océanos, organismos microscópicos, animales, mamíferos, primates, homininos, herramientas, fuego, símbolos y relatos. La historia escrita llega tarde. La historia humana, también. Y el Estado, todavía más. Hace un...